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Nuestro Párroco

D. Nuno Miguel Carvalho Vieira nació en la ciudad de Oporto, Portugal, en 1972. Después de realizar sus estudios de Teología en la Universidad Católica Portuguesa, efectuó la licenciatura en Historia de la Iglesia con la tesina "Los españoles procesados en la Inquisición de Lisboa en el siglo XVI", en la Universidad de Navarra, en Pamplona, donde logró el titulo de Doctor en Teología con la tesis: "O Seminario Episcopal do Porto- 1804-1949". En 2007 publicó una investigación en Portugal parte del libro "Um bispo no exílio", sobre el obispo de Oporto que estuvo exiliado en la ciudad de Valencia entre 1961-1963. En 2008 publicó el Catálogo de los Obispos de Segorbe, con más de 70 fotografías de los cuadros de los Prelados segobricenses.

Fue ordenado sacerdote en nuestra Catedral de Segorbe, el día 27 de enero de 2002. Hasta la fecha fue vicario de San Pedro de Segorbe; capellán de las Ermitañas Eucarísticas del Padre Celestial; capellán de la Cofradía de la Verónica de Segorbe; Vice-Rector del Seminario Conciliar de Segorbe; profesor del Seminario de Segorbe y en el Instituo de la Virgen de la Cueva Santa de la misma ciudad; profesor de Ciencias Religiosas en Segorbe, Vall d'Uxó, Villareal y Castellón; vicario de Santo Tomás de Benicassim; capellán de las Hermanas de Cristo Sacerdote; Consiliario Diocesano de Cursillos de Cristiandad; Párroco de Santa María Magdalena de Villafranca del Cid; Administrador Parroquial de Espadilla, Toga y Argelita y Párroco Encargado de Ludiente.

En la actualidad es Párroco de San Bartolomé de Torreblanca, profesor del Seminario mayor de nuestra diócesis e investigador del Archivo Secreto del Vaticano, en Roma.

Torreblanca le da la bienvenida a su nuevo Párroco (El 7 set nº 128)


 

n1xl-obispos-de-segorxCuando nos adentramos en la pesquisa de una determinada época histórica deparamos con personajes, inmersos en el silencio de los documentos esperando que revelemos sus hazañas y que seamos benevolentes con sus errores. A menudo, sentimos un deseo fisgón de imaginar el rostro de aquellos que se convierten en objeto de nuestra investigación. En el intento de contemplar la obra y al autor, de desvelar el rostro de los obispos de la sede segobricense no podemos dejar de asociarlos al desarrollo de una ciudad episcopal como Segorbe, escenario de los episodios de la acción pastoral de los prelados. Hombres de fe y de cultura a quienes se les confiaba el destino de sus Iglesias y encomendaban empresas políticas y sociales, convirtiéndoles en auténticos hombres de Iglesia y del mundo, perfectos conocedores de la realidad de su época. La misión evangelizadora de los obispos va asociada a una labor de educación y organización de su comunidad. Para ilustrar esta vertiente basta recordar las Constituciones Sinodales de D. Sancho d'Ull, de carácter jurídico y disciplinar; las disposiciones de D. Juan de Tahust cuando cuidó especialmente la residencia de los beneficios favoreciendo una mayor atención espiritual de las poblaciones; y los decretos de D. Martín de Salvatierra. Sin olvidar la excelencia de pensamiento de D. Juan Bautista Pérez, D. Alonso Cano, D. Francisco de Asís Aguilar o de D. Lorenzo Lay, grandes difusores y fundadores de instituciones educativas como el Seminario de Segorbe.
Gran parte del patrimonio cultural y artístico de la diócesis se debe al interés dispensado por parte de los prelados siempre dispuestos en dignificar más y más los símbolos religiosos de la sede episcopal. Se destacaron en ese cometido D. Anastasio Vives, D. Antonio Ferrer, y la reciente restauración de la catedral en el pontificado de D. Juan Antonio Reig. Los prelados, con buen criterio, no fueron ahorrativos en las intervenciones de restauro y conservación del patrimonio y este hecho se puede comprobar en los nombres de renombre de los artísticas que poblaron nuestra catedral y templos parroquiales con genuinas obras de arte.
La solicitud pastoral de los obispos encontró un vasto campo de acción en las necesidades más primarias de sus diocesanos. Obras asistenciales proliferaron por toda la diócesis en tiempos de los obispos D. Lorenzo Gómez, D. Domingo Canubio, D. Mariano Miguel y D. Luis Amigó, entre otros.
En las difíciles circunstancias de los tiempos anticlericales y de la persecución religiosa, D. Julián Sanz y otros obispos tuvieron que suportar con paciencia los avatares de la historia hasta la heroicidad, como en el caso de D. Miguel Serra vilmente asesinado en el año de 1936 durante la persecución religiosa llevada a cabo en la guerra civil española.
Los cuadros ahora presentados, -60 retratos de los obispos segobricenses- ubicados en la Catedral de Segorbe, son propiedad del cabildo, y retratan a los prelados de distintas épocas de la historia de la Diócesis: la dominación visigoda (580-693); después de la reconquista y de unión de las Iglesias de Segorbe y Santa María de Albarracín (1172-1577); posteriormente a la desmembración de ambas (1577-1960) y la actual estructuración de la diócesis de Segorbe-Castellón (1960-...).
Cada obispo retratado va acompañado de la ficha técnica, de los datos personales y más significativos de su biografía y de una reseña bibliográfica. Al final, se incorporó una lista de todos los obispos que ocuparon la sede segobricense, seguida de la bibliografía de carácter general que fue consultada.


 

Entrevista en Periódico Mediterraneo

Nuno Miguel Carvalho SACERDOTE DE SAN BARTOLOMÉ : Un retrato de los obispos permitirá mejorar el templo

FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO NACIDO EN OPORTO (PORTUGAL) EN FEBRERO DE 1972

ESTUDIOS DOCTOR EN TEOLOGÍA, ESPECIALIZADO EN HISTORIA DE LA IGLESIA. ES AUTOR DE VARIOS ESCRITOS, ENTRE ELLOS UN LIBRO TITULADO ´UN OBISPO EN EL EXILIO´

AFICIONES ESCUCHAR MÚSICAR Y LA LECTURA


El sacerdote diocesano Nuno Miguel Carvalho Vieira, que ejerce en la parroquia de San Bartolomé de Torreblanca, ha presentado un importante trabajo de investigación centrado en la figura de los obispos que a lo largo de siglos han ocupado la sede de Segorbe. Los beneficios recaudados por la venta del libro Obispos de Segorbe. Retratos --que puede adquirirse en la librería Roses de Castellón o en la misma parroquia-- servirán para sufragar parte de los gastos de la restauración del tejado del templo de Torreblanca.


--¿Por qué edita un libro con los rostros de los obispos de la diocesis segorbina?

--Como yo inicié mi ministerio en Segorbe, por la proximidad a la catedral y a la historia de la ciudad y mi dedicación a la investigación de la iglesia.


--La catedral de Segorbe dispone de una importante colección de retratos de estos obispos, ¿podemos considerar que esas imágenes reflejan con autenticidad el rostro físico?

--En el siglo XVII se inició la formación de esta colección de retratos con la escuela pictórica de los Ribalta, con la intervención de maestros reconocidos que idealizaron, según el conocimiento de la vida y obra de los obispos de Segorbe, sus rostros. Por tanto, deducimos que es a partir de finales del siglo XVII cuando los retratos sí corresponden a los personajes.


--¿Cree que su obra ayudará a conocer con más detalle la historia episcopal de Segorbe?

--El trabajo de fondo ya está hecho por los obispos Juan Bautista Pérez (1592-1597) y Francisco de Asís Aguilar (1881-1899), así como también por el canónigo Villagrasa y el archivero Peregrín Llorens, los cuales indagaron en los fondos documentales de la catedral de Segorbe, hoy desgraciadamente perdidos. La pretensión de esta obra fue dar a conocer resumidamente los datos personales, biográficos y bibliográficos de los obispos.

--¿Qué le inspiró observar cada una de las obras?

--Cuando nos adentramos en la pesquisa de una determinada obra histórica deparamos con personajes, inmersos en el silencio de los documentos esperando que revelemos sus hazañas y seamos benevolentes con sus errores. A menudo, sentí un deseo fisgón de imaginar el rostro de aquellos que se convirtieron en objeto de mi estudio. Así, les puse rostro.


--Como autor de este estudio biográfico, ¿cómo valora usted la acción de los obispos en una iglesia diocesana?

--Como la historia siempre hay que verla en perspectiva, estos obispos --como los actuales--, que fueron criticados en el contexto del momento, logran ahora un mayor reconocimiento y justicia por los que hoy contemplamos su obra.

Fuente: Blog de Hector Gozalbo