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Celebración de Nuestra Señora del Pilar.

 

 

El día 12 de octubre celebrábamos la fiesta de la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar, y así, con gozo y alegría, acompañábamos en este día al cuerpo de la Guardia Civil de nuestro pueblo y pedíamos al Señor por ellos, por sus familias, por su trabajo, dando gracias al Señor también por su inestimable labor.

En su homilía, nuestro Párroco, se dirigía a todos los invitados de honor y al resto de hermanos en el Señor que fueron esa mañana a la Iglesia, y les habló de Zaragoza, donde se apareció la Virgen encima de un pilar: “María que se aparece sobre una columna, Ella es una columna, la columna que revela y nos manifiesta una cercanía de Dios”.  Y para definir a la Virgen, D. Nuno, utilizaba la frase: “Dichosos los pechos que te amamantaron y el vientre que te llevó”, y añadía: “Mejor… mejor todavía... dichosos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra PORQUE ESA ES MARÍA… quien como ella, que escucha, que se fía, que confía, y aún en contra de toda la desesperación, confió y esperó y por eso el Señor le concedió la dicha de ser la única mujer que ha visto resucitar a su Hijo de entre los muertos”.  

Nuestro sacerdote no quiso terminar sus palabras sin animarnos a que en este día del Pilar, le pidiéramos a la Virgen aprender de Ella, aprender las cosas importantes de la vida: “nos sobran muchas cosas de encima, nos sobra, a veces, muchos aspectos de nuestra vida que son secundarios, tan sólo debemos asemejar nuestro corazón al de aquella que se hizo pequeña”, y nos alentaba a que aprendamos a vivir y esperar en el Señor para que después de una vida al servicio de Dios podamos encontrarle y disfrutarle por toda la eternidad.

Finalizaba el acto con el canto a la Virgen del Pilar, y entre aplausos, nuestro Párroco agradecía y daba la enhorabuena en este día a todo el cuerpo de la Guardia Civil de nuestro pueblo: “Que la Santísima Virgen siempre os proteja”, haciendo entrega a cada uno de un pequeño detalle.

 

 

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